La Conselleria de Medio Ambiente ha aprobado, tras años de retraso el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Serra Calderona. Sin embargo, ha reducido la superficie protegida por este plan desde las 60.504 hectáreas propuestas en el documento original de 1998 a tan sólo 44.946 hectáreas en la actualidad, lo que supone una reducción de la superficie protegida de 15.558 hectáreas.
En esta nueva delimitación se han excluido completamente los términos municipales de Alcublas y Lliria, así como gran parte de los términos de Segorbe y Altura, dejando fuera de protección algunas de las áreas más valiosas, más representativas y mejor conservadas de la Serra Calderona.
En opinión del GECEN, esta reducción se debe a que el Consell ha cedido a las presiones de los ayuntamientos de la Serra que se oponen a la declaración del parque natural, que son los de Serra, Nàquera, Alcublas, Altura, Segorbe, Segart, Albalat dels Tarongers o Marines, varios de los cuales emprendieron hace tiempo una campaña de confusión y manipulación de la opinión pública a base de mentiras, falsedades y el intento de amedrentar a la población con declaraciones como que la creación del parque "arruinará" a los agricultores o "impedirá el desarrollo económico y urbano", como han difundido ampliamente los alcaldes de Serra, Segorbe y Altura, por ejemplo.
El GECEN considera muy grave la actitud de estos ayuntamientos y la batería de mentiras que han difundido, cuando la realidad es que el PORN y la declaración del parque natural de la Serra Calderona es el instrumento ideal para potenciar el desarrollo socioeconómico y cultural de los pueblos de la zona, la captación de fondos para potenciar ese desarrollo de forma compatible con la conservación de los recursos naturales, y que no impide en absoluto el crecimiento, sino que lo regula, lo racionaliza y lo somete a la legislación vigente, al contrario de lo que sucede en la actualidad.
Los ayuntamientos que se oponen a la protección de la Serra son conocidos por su muy escasa sensibilidad ambiental, por tener algunos proyectos que chocan de lleno con la protección de la Calderona y por amparar en sus municipios:
La proliferación urbanística, especialmente de segundas residencias, desordenada e irregular, que ahora mismo es el problema de conservación más grave y preocupante de la Serra Calderona, aunque, sin duda, la especulación urbanística a que da lugar es un negocio muy lucrativo. Alguno de los alcaldes afectados tiene su propia constructora y, en el caso de Altura, existe un proyecto de construcción de 200 bungalows en el valioso entorno de la Cueva Santa.
Además, hay algún caso en que la Conselleria de Obras Públicas, con el visto bueno de la Conselleria de Medio Ambiente, ha aprobado modificaciones puntuales del planeamiento urbanístico para regularizar construcciones completamente ilegales sobre suelo no urbanizable protegido, en pleno centro de la Calderona, como por ejemplo una plaza de toros, un bar restaurante, un picadero, instalaciones deportivas y anexas, en el término municipal de Altura.
Las transformaciones masivas de terrenos forestales y secanos a regadíos intensivos que están destruyendo el paisaje natural y cultural, además de una valiosa representación de la flora y fauna, de la Calderona y sobreexplotando y contaminando aún más los acuíferos, y que no se están realizando por parte de agricultores, sino por empresarios que se están dando mucha prisa en hacer estas transformaciones antes del cambio a la moneda única europea.
Estas transformaciones cuentan con el visto bueno de los ayuntamientos, de la Conselleria de Agricultura y de la Conselleria de Medio Ambiente. El Consell, incluso, facilitó esta labor y sus fines mediante la anulación, escondida en la ley de presupuestos de 1998, del artículo de la ley forestal valenciana que declaraba terrenos forestales las zonas agrícolas abandonadas por lo menos diez años. Ahora, pinares de más de treinta años están siendo descuajados con el apoyo de la Conselleria de Medio Ambiente con la excusa de que un ribazo o un viejo algarrobo u olivo atestiguan que alguna vez fue terreno agrícola.
Los proyectos de la industria minera. Existen varios proyectos de diversas empresas mineras para abrir canteras dentro de la Serra Calderona, casos de Segorbe y Altura por ejemplo, que afectarán a áreas de paisajes, flora y fauna muy valiosas, incluyendo los territorios y emplazamientos de nidificación de varias parejas de águilas perdiceras, que es una de las rapaces más amenazadas del Paleártico Occidental y que en la Comunidad Valenciana también está sufriendo una fuerte regresión que a medio plazo puede extinguir la especie.
Un proyecto para convertir la Serra Calderona en el próximo vertedero de Valencia y su área metropolitana. El alcalde de Altura, pese al rechazo de la población, tiene proyectado instalar en su término municipal, en pleno corazón de la Serra Calderona, un vertedero que en una primera fase tendrá una capacidad de tres millones de metros cúbicos, y que estará destinado a acoger todos los residuos sólidos urbanos de Valencia y su área metropolitana y que, según rumores, cuenta con el apoyo de los principales agentes políticos a los que se les ha ido de las manos el grave problema de las basuras de Valencia.
Por otra parte, la propuesta de delimitación del parque natural de la Serra Calderona tan sólo abarca 18.114 hectáreas, habiéndose hecho caso omiso a las peticiones de ampliación realizadas por los colectivos conservacionistas y excursionistas. Aunque cabe señalar que esta superficie se amplía en 345 hectáreas sobre la propuesta de 1998, hay que decir que dicho aumento es similar a la superficie urbanizada que se incluye en el parque, que son 333 hectáreas.
Finalmente, cabe agradecer y reseñar el apoyo a la protección de la Serra manifestado por los ayuntamientos de Olocau, Sagunt, Gilet, Algimia dAlfara, Llíria, Estivella y Gàtova.