PROGRAMA PARA LA CONSERVACIÓN DE LOS MARJALES DE ALMENARA

INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS

Los miembros del GECEN trabajamos por la conservación de los Marjales de Almenara desde 1988. Desde ese año venimos estudiando la fauna y la flora; desde 1991 realizamos el seguimiento anual de este humedal dentro del programa "Important Bird Areas in Europe", coordinado por SEO/BirdLife; desde 1992 censamos las aves acuáticas nidificantes e invernantes en la zona para la Generalitat Valenciana, a través de la Estación Ornitológica de la Albufera; y desde 1996 desarrollamos el Programa de Conservación de las Hábitats Litorales de la Provincia de Castellón, en el que este humedal es prioritario.

Fruto de la continua labor de todos estos años, se ha conseguido dar a conocer mediante numerosos estudios e informes los relevantes valores de los Marjales de Almenara, que fuesen propuestos como humedal Ramsar, la salvaguarda de colonias de cría amenazadas por la desecación en plena nidificación, el rescate de cientos de peces y "petxinots" a punto de perecer por la sequía, el incremento de las zonas adecuadas para la nidificación de las aves acuáticas, que exista una creciente corriente de opinión pública favorable a la protección del área, que la Generalitat Valenciana, la Confederación Hidrográfica del Júcar y el Ayuntamiento de Almenara hayan iniciado gestiones para la conservación de la zona, etc.

Pero ante la alarmante situación de creciente degradación en que se encuentra actualmente este humedal, el GECEN inició en 1998 el Programa para la Conservación de los Marjales de Almenara, que consiste en:

l La realización de gestiones ante las administraciones para conseguir la definitiva protección oficial del área.

l La identificación y propuesta de las medidas necesarias para lograr la conservación de los valores de la zona.

l El seguimiento y control exhaustivo de las perturbaciones y la realización de gestiones para paralizarlas.

l La realización de una campaña divulgativa y de concienciación sobre los valores, problemática y necesidad de protección de este humedal.

l La creación de reservas para la recuperación del marjal. Habiéndose logrado ya la creación de dos, la Reserva Biológica "El Bony" y la Reserva Biológica "Les Alcudies", ambas en término municipal de La Llosa.

EL MEDIO

Siendo los restos de una antigua albufera casi completamente colmatada, los Marjales de Almenara se extienden unas 2.000 hectáreas por la llanura aluvial costera de los términos municipales de Moncofa, Xilxes, La Llosa y Almenara, en provincia de Castellón, y Benavites, Quartell y Sagunto, en la de Valencia.

Al margen de alguna acción puntual anterior, a principios del siglo XIX comenzó un proceso de "saneamiento" y desecación masiva de los Marjales de Almenara con fines agrícolas. Así, entre la iniciativa local y la de sendas compañías extranjeras, una inglesa y otra francesa, a mediados del siglo XX ya se extendía la mayor parte de la actual red de canales, azarbes, acequias y turbinas para el drenaje de la zona.

Actualmente, buena parte de estos marjales han desaparecido ocupados por cultivos de cítricos, urbanizaciones o por desecación permanente; aunque la mayor parte de los terrenos, dedicados a la horticultura estacional, se inundan durante el periodo otoño-invernal a fin de lavar las sales y para la caza de aves acuáticas.

Durante la primavera y el verano solamente permanecen inundados los estanques donde afloran los "ullals" o surgencias (como "Els Estanys" de Almenara), las lagunas resultantes de la extracción de turba ("Bassots"), los arrozales (que después de ser desecados en febrero vuelven a anegarse hacia mayo), y la mayor parte de acequias, canales y anguileras.


Aún quedan grandes extensiones de vegetación natural

LA VEGETACIÓN

La vegetación natural de los Marjales de Almenara está restringida a aquellas zonas donde el suelo no ha sido transformado para otro tipo de usos, o bien, los aprovechamientos humanos han sido abandonados. Así, son los "ullals", lagunas dejadas por la extracción de turba, terrenos muy salinos, cultivares perdidos y márgenes de acequias y canales, los lugares donde la flora se muestra bien representada.

La vegetación potencial de los Marjales de Almenara son las series edafófilas acuáticas de marjal, saladar y dunas. Dependiendo de la salinidad y textura del suelo y de la cercanía del nivel freático, predominan los juncales, los eneales, carrizales y masiegares, así como las formaciones de saladar.

Entre la flora cabe destacar el endemismo exclusivamente valenciano Thalictrum maritimum, y como especie amenazada en la Comunidad Valenciana el Nenúfar Blanco (Nymphaea alba). Otras plantas de interés son Centaurea dracunculifolia, Genista tinctoria y Teucrium acordium.


Calamón y Galápago Europeo

LA FAUNA

Faunisticamente, los Marjales de Almenara son una de las áreas más importantes de la Comunidad Valenciana, con más de 300 especies de vertebrados observadas (muchas de ellas amenazadas a nivel autonómico, estatal, e incluso internacional) correspondiendo 7 especies a peces, 4 a anfibios, 15 a reptiles, 254 a aves y 26 a mamíferos.

Este humedal destaca especialmente por ser una localidad de gran importancia para la nidificación, migraciones e invernada de las aves acuáticas y marinas. Habiéndose censado durante el invierno hasta más de 20.000 individuos pertenecientes a estos grupos avifaunísticos.

Como especies nidificantes destacan el Calamón, Cigüeñuela, Fumarel Cariblanco, Canastera, Avetorillo, Zampullín Chico, el Chorlitejo Chico y el Patinegro y, ocasionalmente, la Cerceta Carretona. Este humedal también acoge durante la época estival, aunque no se reproducen, concentraciones de hasta 300 Gaviotas de Audouin, estando presente también durante toda la época estival, e incluso algunos ejemplares en invierno, la Garcilla Cangrejera, citándose ocasionalmente a la Cerceta Pardilla.

Y en invierno cabe destacar las concentraciones de anátidas (incluida la presencia casi anual del amenazado Porrón Pardo), ardeidas (con numerosas Garzas Reales e importantes dormideros de Garcetas y Garcillas Bueyeras), limícolas y láridos.

Entre los reptiles destaca la presencia del Galápago Europeo y del Galápago Leproso, éste ya prácticamente desaparecido.

La diversidad de invertebrados es igualmente notable, destacando entre ellos la Quisquilla (Palaemonetes zariquieyi) y la Gamba Gabacha (Dugastella valentina), que es una especie de gamba de agua dulce endémica de la Comunidad Valenciana que fue descubierta para la ciencia precisamente en "Els Estanys" de Almenara.

Destaca también la presencia de la mejor población valenciana de "petxinots", moluscos bivalvos de la familia de los Uniónidos, como Anodonta cignea, Potamida littoralis y Unio turtoni valentinum, siendo esta última una subespecie endémica valenciana, únicamente localizada en los Marjales de Almenara y en la Albufera de Valencia.


Las aves se concentran en grandes bandadas en la zona

PATRIMONIO HISTÓRICO

Encrucijada de caminos entre diversas culturas, el valor histórico de los Marjales de Almenara y su entorno también resulta impresionante. Así, se encuentran en la zona yacimientos epipaleolíticos, ibéricos, romanos, medievales, árabes, etc., amen de edificaciones del reconocido valor histórico - artístico de los castillos de Sagunto o Almenara.

Otra joya de los Marjales de Almenara son los cinco yacimientos paleontológicos de Casablanca, en los que se han identificado más de veinticinco especies de fauna, siendo uno de los yacimientos de micromamíferos fósiles más importantes de España.


El flamenco también visita este humedal

IMPORTANCIA INTERNACIONAL

Los excepcionales valores ecológicos, genéticos, paisajísticos, históricos, científicos, sociales, didácticos y económicos de los Marjales de Almenara, así como la necesidad de su protección, han sido reconocidos en numerosos estudios e informes técnicos y científicos, lo que ha llevado a la consideración de esta zona como humedal de importancia internacional, siendo clasificado como Área Importante para las Aves en Europa por BirdLife International con el reconocimiento de la Unión Europea; ha sido propuesto para su inclusión en la lista de humedales protegidos del Convenio de Ramsar; la Generalitat Valenciana lo ha incluido en la propuesta del Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana y en la lista de espacios naturales valencianos a formar parte de la Red Natura 2000 de la UE; y se va a constituir una microrreserva de flora en torno a "Els Estanys" de Almenara a propuesta de los conservacionistas y con el apoyo del ayuntamiento. No obstante, todavía no existe ningún tipo de protección oficial para el conjunto de esta valiosísima zona húmeda.


Reserva biológica "El Bony", constituida y gestionada por el
GECEN en La Llosa para la recuperación del marjal

AMENAZAS

A pesar de la relevancia reconocida y de las propuestas de protección realizadas, los Marjales de Almenara están padeciendo un importante proceso de degradación, especialmente acelerado en los últimos años. Entre los principales factores de degradación se encuentran:

l El cambio de los cultivos hortícolas estacionales que permiten la inundación otoño - invernal, por cultivos permanentes de cítricos, hortalizas y verduras de invierno, proyectos de plantación de espárragos y edificaciones, que impiden la inundación del terreno.

l La disminución, en los últimos años, de la práctica de inundación durante el otoño - invierno de los terrenos de cultivo para el lavado de las sales. Esto impide la acogida de aves acuáticas y marinas (de 20.000 aves a sólo 7.000 en el último invierno); reduce progresivamente la productividad agrícola de los suelos y agrava la salinización del acuífero.

l Los riesgos de reducción de la superficie dedicada a arrozales (que albergan importantes colonias de aves amenazadas) debido a la progresiva disminución de su rentabilidad.

l La escasez de zonas que permanecen inundadas durante la época de cría y la desecación de áreas anegadas en pleno proceso de nidificación.

l La falta de una correcta regulación del acuífero y de las extracciones y usos del agua.

l La contaminación de las aguas por plaguicidas, aceites y aguas residuales. Y los vertidos ilegales de escombros y basuras.

l Las molestias provocadas a las aves por la presencia masiva de pescadores de cangrejos americanos y otras especies (la mayoría pescan ilegalmente), la falta de regulación de las visitas en las áreas de reproducción e invernada, la persecución de las bandadas de aves por parte de los ultraligeros, la entrada de ganados en las colonias de cría, la caza furtiva, la escasez de refugios de caza donde las aves puedan descansar de persecuciones durante las migraciones y la invernada, etc.

l La quema de las rastrojeras, que empobrece el suelo y contamina las aguas, y de las manchas de vegetación natural como carrizales, juncales y masiegares, con lo que se destruyen especies de flora muy interesantes y las mejores zonas de nidificación y refugio de la fauna.

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PROPUESTAS PARA LA CONSERVACIÓN DE LA ZONA

Para lograr la conservación efectiva de la zona, el GECEN propone:

l La protección oficial de este humedal. Tanto con la aprobación de las declaraciones propuestas (Humedal Ramsar, ZEC de la Red Natura 2000, Zona de Especial Protección para las Aves, inclusión en el Catálogo de Zonas Húmedas), como mediante la figura de parque natural.

l Evitar los cambios de uso del suelo, las edificaciones en zonas inundables y la sustitución de los cultivos tradicionales de arroz y de hortalizas y verduras de temporada por cultivos que impidan la inundación estacional del terreno.

l Fomentar desde la administración pública el mantenimiento de los cultivos y prácticas agrícolas compatibles con la conservación de la naturaleza. Empleando incentivos como las medidas agroambientales y programas de zona de la Unión Europea.

l Continuar inundando los campos durante el otoño y el invierno para lavar las sales y evitar el empobrecimiento del suelo.

l Regular el acuífero, compatibilizando los usos humanos con la conservación del marjal. Cerrar los pozos ilegales y delimitar el perímetro de protección de las lagunas y estanques.

l Aumentar la extensión de terrenos anegados durante la época de cría y asegurar el mantenimiento del agua durante todo el proceso reproductivo.

l Control estricto de los pesticidas empleados y del modo de utilización. Control de los vertidos de basura e inertes y clausura de los vertederos incontrolados. Control de la calidad de las aguas.

l Regulación y control para evitar las molestias humanas y del ganado en las zonas de cría y en las de concentración invernal.

l Creación de refugios de caza. Supresión de la media veda.

l No quemar los rastrojos ni las manchas de vegetación natural, promoviendo como alternativa los medios mecánicos y manuales.

 


Tríptico sobre el programa
editado por el GECEN

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