RECOMENDACIONES PARA LA RECOLECCIÓN DE SETAS

n    No se debe remover ni rastrillar el mantillo del bosque para buscar setas, pues es muy dañino para los hongos, comprometiendo su supervivencia. Está prohibido usar o llevar cualquier herramienta que se pueda utilizar para remover el mantillo, como rastrillos, hoces, azadas, podones y similares.

n    La forma adecuada de transportar las setas es en cestos de mimbre, pues al tener rendijas, las esporas de las setas recolectadas van cayendo a la vez que paseamos en busca de hongos, con lo que contribuimos  a la siembra de estas especies; además, es peligroso guardar las setas en recipientes herméticos como las bolsas de plástico, pues se acelera el proceso de descomposición de los ejemplares, con lo que puede llegar a provocarse su toxicidad.

n    Es preciso respetar y dejar en su sitio los ejemplares demasiado maduros, así como las especies no comestibles y las tóxicas, ya que cumplen un importante papel ecológico y son el alimento de numerosas especies de fauna inmunes a sus toxinas.

n    La legislación sólo permite recoger un máximo de seis kilos por persona y día, debiéndose solicitar una autorización a la Consellería de Medio Ambiente en caso de pretender exceder esta cantidad.

n    Hay que informarse en la localidad donde se va a recolectar si hay que pedir algún permiso o existe cualquier otra norma, pues muchos ayuntamientos disponen de sus propias ordenanzas sobre la recolección de hongos.

n    Aunque está prohibido por la legislación valenciana, los micólogos han comprobado que arrancar la seta en lugar de cortarla no afecta al desarrollo normal del micelio y, además, a veces es necesario sacar la seta entera para su correcta identificación. Si se prefiere cortar la seta a ras de suelo, la hoja de la navaja no debe superar los 11 centímetros, según la legislación

n    No hay que dejar basuras en el monte.

 

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