LAS AVES RAPACES DE LA COMUNIDAD VALENCIANA, UN TESORO A CONSERVAR
La agilidad y la maestría del vuelo y el picado a flor de
ladera de nuestras últimas Águilas Perdiceras en las sierras bajas. La reciedumbre
y sobriedad del planeo del Águila Real en medio de la ventisca de la alta
montaña. El boyante vuelo del Aguilucho Lagunero, y de noche la Lechuza
Campestre, sobre nuestros marjales y albuferas. Los esprints zigzagueantes del
Azor y el Gavilán en las frondas de nuestros bosques de encinas y de pinos, de
alcornoques y quejigos. El ágil batir de alas del Aguilucho Cenizo en
matorrales, llanos y marjales, sustituido en invierno por su pariente el
Aguilucho Pálido. El velocísimo picado del Halcón Peregrino, que retumba en la
barranquera al pegar sobre la urraca. La habilidad volatinera del Alcotán, capaz de dar alcance en pleno vuelo
a esos rapidísimos maestros del aire que son los vencejos. El vuelo cernido del
Águila Culebrera, los Cernícalos y el Ratonero, en busca de la culebra, el
roedor o el insecto. Lo esmerado de la
persecución del pequeño Esmerejón tras la cogujada en el páramo. El picado
oblicuo del Águila Calzada, experta predadora de nuestro mayor saurio: el
lagarto ocelado. La progresión sorprendente del Halcón de Eleonor en la
tormenta marina del archipiélago de las Columbretes. Las órbitas descritas por
los Buitres Leonados en pleno vuelo nupcial bajo el cielo claro de principios
de enero...
Y al caer la noche, un mundo de sonidos. El ulular profundo
del Búho Real resonando en el desfiladero. La llamada de amor del Cárabo en la
floresta. El maullido suspicaz del Mochuelo en el olivar. Y el aflautado pito
del Autillo en el huerto. Mientras, la Lechuza Común prospecta ya, en
silencioso vuelo de caza, los alrededores del pueblo en busca del ratón o el
topillo con que cebar a sus pollos, que la esperan en el campanario de la
iglesia...
Y durante la primavera y el otoño, el fantástico espectáculo
de la migración de las rapaces viajeras. Los nutridos bandos de Abejeros,
Milanos, Aguiluchos y Ratoneros, así como el resto de especies en menor
proporción, que, procedentes del norte en otoño, atraviesan nuestros cielos en
busca de las áreas de invernada africanas o peninsulares, recorriendo el camino
contrario en la contrapasa primaveral, cuando retornan a las zonas de cría.
Escenas todas hasta hace poco relativamente frecuentes en
nuestros campos y que ahora corren el peligro de desaparecer. En nuestras manos
está que no sea así, y garantizar la salvaguarda de esas joyas de valor
incalculable que son nuestras aves rapaces y sus hábitats, un patrimonio
natural que debemos legar íntegro a nuestros hijos y nietos, a las generaciones
futuras.
|
|
|
Azor,
habitante de los bosques y espesuras.
|
SITUACIÓN
En la Comunidad Valenciana tenemos 22 especies de rapaces
diurnas y 7 de nocturnas. Además, se han observado otras 4 especies, aunque son
accidentales en nuestro territorio.
De nuestras 29 especies de rapaces habituales, 19 deben ser
objeto de medidas de conservación especiales según la Directiva 79/409/CEE; a
nivel estatal las 29 especies están incluidas en el Catálogo Nacional de
Especies Amenazadas y 16 están catalogadas en el Libro Rojo de los Vertebrados
de España; y a nivel autonómico 20 se encuentran en el Catálogo Valenciano de
Especies Amenazadas de Fauna.
Las más amenazadas son el Cernícalo Primilla, el Águila
Perdicera y la Pescadora, el Aguilucho Lagunero y el Cenizo, el Alimoche, el
Milano Negro, el Halcón Peregrino y el de Eleonor.
|
|
|
Buitres
leonados. Las rapaces carroñeras sanean nuestros campos.
|
¿POR
QUÉ CONSERVAR LAS AVES RAPACES?
Las rapaces están estrictamente protegidas por la Ley y su
conservación es necesaria porque:
Tienen un gran interés científico, genético, educativo,
cultural...
Son muy escasas, pues necesitan grandes extensiones para
sobrevivir. En la mayoría de los casos no sacan adelante más de uno o dos
pollos al año.
Todas las rapaces están amenazadas y muchas en serio
peligro.
Son indispensables para el equilibrio de los ecosistemas.
La presencia de rapaces es el mejor indicador de la buena salud del medio.
Controlan las plagas de córvidos, roedores e insectos,
siendo muy beneficiosas para la agricultura. Y sanean los campos al eliminar
carroñas.
Mejoran las especies sobre las que predan, pues capturan
los animales enfermos y tarados controlando así las enfermedades. Son la mejor
vacuna.
Siempre han merecido la admiración del ser humano y han
ocupado un destacado lugar en la cultura, la tradición y la historia.
|
|
|
Lechuza
Común. A pesar de estar protegidas por la Ley, se siguen matando
rapaces debido a la errónea creencia de que compiten con la caza.
|
AMENAZAS
Las principales amenazas para las rapaces son:
La destrucción y transformación del hábitat (incendios
forestales, desecación de humedales, urbanización incontrolada, trabajos
forestales inadecuados, transformaciones masivas de secanos y terrenos
forestales a regadíos intensivos, proliferación de pistas...).
Persecución directa (disparos, expolios, destrucción de
nidos...).
Uso de cebos envenenados (estrictamente prohibidos por la
Ley).
Molestias en época de cría (escalada, observadores,
excursionistas, fotógrafos, trabajos forestales, curiosos...).
Pesticidas usados abusivamente o mal empleados.
Electrocuciones y choques con tendidos eléctricos y
vallados.
Disminución del alimento (por sobrecaza, destrucción del
hábitat, epidemias...).
|
|
Cárabo Común.
Las rapaces son imprescindibles para el equilibrio natural. |
MEDIDAS
DE CONSERVACIÓN NECESARIAS
Para la conservación efectiva de las aves rapaces en la
Comunidad Valenciana, el GECEN considera necesario adoptar al menos las
siguientes medidas:
Evitar la destrucción de hábitats de interés. Respetar y
conservar la vegetación natural, tanto el arbolado como el matorral.
Revisión seria y control del impacto ambiental de proyectos
y obras de infraestructura.
Regulación de los nuevos tendidos eléctricos y modificación
de los ya existentes.
Protección de los espacios naturales de interés.
Control de los cebos envenenados y de la persecución
directa.
Aplicación correcta de los pesticidas y reducción de su
uso.
Favorecer las poblaciones de especies presa mejorando las
condiciones del hábitat y controlando la sobrecaza y las epidemias.
Facilitar lugares adecuados para la nidificación, dejar
huecos en los edificios de nueva construcción y respetar las oquedades de las
ruinas y edificios antiguos cuando se llevan a cabo proyectos de remodelación.
Implantación del examen del cazador. Prohibición de la
media veda.
Campañas de concienciación y formación (escolares,
guardería, usuarios del campo, etc...).
|
|
|
Halcón
Peregrino. Esta escasa especie sufre expolios frecuentes.
|
¿QUÉ PUEDES HACER TÚ?
Informar a tus conocidos sobre la importancia y valor de
las aves rapaces y sobre la necesidad de conservarlas y respetarlas.
No acercarte a nidos en época de cría (de fin de diciembre
a fines de julio) y no difundir su localización si conoces alguno.
Ayudarnos al reparto de material informativo. Pídenos los
folletos que necesites y te los enviaremos gratuitamente.
Puedes colaborar en las actividades que viene realizando el
GECEN para el estudio y la conservación de las aves rapaces, para ello contacta
con la Secretaría General en el tel. 964 69 12 93.
En caso de encontrar una rapaz o cualquier otro animal
silvestre herido, enfermo o cautivo, llama rápidamente a la Consellería de
Medio Ambiente (tel. 964 24 25 00 Castellón; 96 386 21 00 Valencia; 965 93 40
00 Alicante), al SEPRONA (tel. 964 22 46 00 Castellón; 96 266 12 68 Valencia;
965 21 66 11 Alicante); o al GECEN (964 69 12 93), quienes harán llegar el
animal a los centros de recuperación de fauna de la Generalitat Valenciana.
Cuando descubras cualquier amenaza o perturbación a las
aves rapaces o a sus hábitats, comunícalo lo antes posible al GECEN.
Puedes hacer una donación para la campaña. Recibirás un
cartel.
También puedes hacerte socio/a del GECEN. Con lo que apoyarás nuestras actividades de
conservación, estudio y divulgación. Recibirás un cartel, el carnet de socio/a,
un adhesivo y nuestras publicaciones.
© GECEN
|