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Artículos de opinión remitidos por los
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TURISMO
RURAL
El turismo rural, junto a una agricultura
biológica, ambos basados en la calidad, deberían ser dos sectores en los que
se apoyase en un futuro próximo el desarrollo de las comarcas deprimidas de
la Comunidad Valenciana. Por otro lado, una zona en la que se vive del turismo
rural y de la agricultura biológica es una garantía de que no se está degradando
el medio y, en definitiva, nuestra salud y calidad de vida, por lo que es un
augurio de población feliz y longeva.
Tenemos
ya ejemplos de zonas en Aragón, Cataluña, Navarra, parte de Andalucía, etc.,
en las que tras muchos años dedicados al desarrollo del turismo rural, saben
que es una alternativa real al turismo clásico y agresivo de los años sesenta.
Incluso en las islas hay ahora turismo rural, aunque ha llegado tarde para evitar
el daño causado por las grandes torres de cemento y las aglomeraciones. El turismo
rural es, sobretodo, respetuoso con la vida misma; comida natural y del terreno,
casas de varias generaciones, precios no abusivos, trato sencillo, ausencia
de lujos innecesarios, convivencia en grupos, excursiones sin prisas... Pero
conseguir vivir del turismo rural no es trabajo nada fácil cuando el medio ambiente
se degrada, como por ejemplo por los grandes incendios forestales que vienen
afectando a la Comunidad Valenciana, pues cada nuevo incendio o agresión al
entorno es un golpe bajo al turismo.
¿Qué es lo que se necesita para crear
una red de oferta de turismo rural? Esencialmente:
- Un medio ambiente bien conservado.
-
Una red de hospedaje basada en edificios
tradicionales.
-
Una oferta adecuada y bien promocionada en agencias, oficinas de turismo, guías,
ayuntamientos, etc.
En nuestra región se pueden cumplir los
tres requisitos sobradamente, de hecho, la red de hospedaje y la publicidad
de sus servicios son cuestiones que dependen de la organización de los promotores
y de una inversión económica relativamente reducida, pues al tratarse de varios
socios, dicha inversión está más repartida.
En lo que toca al primer punto y requisito
principal, un medio ambiente bien conservado, en las comarcas interiores de
nuestra comunidad, salvando las distancias, se cumple a medias. A medias porque hay muchas
zonas forestales quemadas, y también porque si de algo pecan especialmente nuestras
tierras es de vertederos incontrolados. Si se evitasen los incendios y los vertidos
incontrolados fuesen retirados y eliminados los vertederos, ya tendríamos una
gran partida ganada, pues al turismo rural si algo le gusta es salir al campo
a pasear sin ofender la vista o el olfato, disfrutando del paisaje y la tranquilidad.
La otra gran partida por ganar es la regeneración de las zonas quemadas, la
mayor parte de ellas con valores indudables de cara al turismo rural. Aunque
pasarán muchos años antes de poder ser lo que antaño eran, con empeño por conservarlas
y paciencia haremos que nuestro futuro sea esperanzador. Por lo tanto, nuestras
tierras tienen un potencial en turismo rural que actualmente puede dar frutos,
pero que podría ser mucho mayor si conservamos y restauramos bien nuestros montes
y ríos, ofreciendo entonces una calidad similar a la de otras regiones españolas.
Mª Dolores Romero - SEGORBE