TRABAJOS FORESTALES
EN VALL DE ALMONACID
El
PAMER, Plan de Actuaciones para la Mejora del Empleo Rural, surge como un modo
de generar empleo en zonas deprimidas de nuestro medio rural.
Hasta
aquí todo positivo, pues uno de los principales males que padecen las zonas
del interior de la Comunidad Valenciana es la falta de puestos de trabajo, que
produce el despoblamiento de los núcleos rurales y la disminución de la calidad
de vida de muchas de las personas que permanecen en ellos. Como decimos, hasta
aquí todo positivo, pero ¿qué ocurre cuando las actuaciones que promueve el
PAMER se traducen en una pérdida, de hecho considerable, del patrimonio natural?,
patrimonio que constituye el principal recurso para el desarrollo de esas comarcas
deprimidas.
Desde
el GECEN hemos recopilado numerosos casos en que ésto ha ocurrido en distintos
puntos de la región: actuaciones de desbroce en terrenos de fuertes pendientes,
propiciando así importantes procesos
erosivos; la no retirada del material desbrozado, que queda acumulado y se seca
aumentando el riesgo de incendios en lugares muchas veces muy frágiles y transitados;
trabajos en fechas y zonas en que perjudican gravemente a especies protegidas
y amenazadas, en plena época de reproducción; etc...
Hemos
observado que, desgraciadamente, esta es la tónica general y que el problema
radica en la dirección de los trabajos por parte de la Dirección General de
Desarrollo Forestal de la Consellería de Agricultura y Medio Ambiente y sus
secciones territoriales, que es oficialmente el organismo que estudia técnicamente
los proyectos y los aprueba, tarea que desarrolla demostrando una gran falta
de sensibilidad y respeto hacia la conservación del medio ambiente y de los
recursos naturales, o bien un grave desconocimiento de las técnicas actuales
de gestión del bosque y matorral mediterráneo, revelando de uno u otro modo
la notable incapacidad profesional , ya tradicional, de los técnicos responsables
de la política forestal de la Generalitat Valenciana, así como de quien los
mantiene en sus cargos.
Desde
el GECEN se han hecho constar dichas deficiencias en las denuncias que en cada
caso se han formulado, consiguiendo que estos trabajos fueran revisados y, en
ocasiones, tomadas medidas correctoras. Sin embargo, en el caso de los trabajos
que se desarrollan con el PAMER en Vall de Almonacid (Sierra de Espadán), hemos
conseguido llegar más lejos. Aunque los trabajos no eran del alcance, en cuanto
a deterioro del medio, que en otros municipios, sí se estaban realizando en
zonas de importante valor natural. Por ello consideramos importante mantener
una entrevista con el alcalde de dicha población a fin de sensibilizarle sobre
la importancia de la zona en concreto y de la inconveniencia de desarrollar
allí los trabajos. El alcalde, conocedor y admirador como pocos de los valores
de la zona en cuestión, atendió nuestras propuestas y decidió trasladar los
trabajos a zonas de menor valor del término municipal, lográndose corregir así
la lamentable dirección de la Sección Forestal del Servicio Territorial de la
Consellería de Agricultura y Medio Ambiente.
Éste
es un hecho que creemos merece la pena resaltar, pues demuestra que con buena
voluntad y conocimiento se pueden compatibilizar este tipo de ayudas necesarias
para nuestros pueblos, con la conservación del patrimonio natural. En efecto,
como indicábamos en el número anterior de este boletín, además de existir numerosas
opciones de trabajos realmente útiles y necesarios que son perfectamente incluibles
en el PAMER, tomando las adecuadas medidas de precaución las opciones que ya
contempla actualmente dicho plan pueden ponerse en práctica sin degenerar en
deterioro de los recursos naturales.