ZOOLOGÍA
La otoñada,
prácticamente a todos los efectos, viene a ser como una segunda primavera,
aunque en nuestra región, salvo años excepcionales, acompañada por las mayores
pluviosidades anuales.
Los calores y
los prolongados horarios luminosos diarios (o fotoperiodo) del verano, maduran
para el otoño multitud de frutas y frutos, bayas y drupas, toda clase de
semillas; además, la vegetación, liberada del estrés hídrico estival, comienza
una notable revitalización y recuperación, dando lugar a la producción de
rebrotes y germinaciones de numerosas herbáceas y otras plantas.
Ante tan
favorables condiciones y la abundancia de alimento, numerosas especies de
invertebrados, anfibios y reptiles, aves y mamíferos, se afanan durante esta
segunda temporada de bonanza, en sacar adelante una nueva puesta o camada.
Durante fines
de septiembre, octubre y noviembre, aún asistimos al fantástico espectáculo de
la migración de las aves que, con la sucesión de los meses, va perdiendo
intensidad hasta terminar bien entrado diciembre. Durante todo este periodo,
las aves que pasaron la primavera y estío nidificando en nuestras tierras, nos
dejan con rumbo a sus cuarteles de invernada en África y/o el Sur de la
Península Ibérica; mientras que es en esta época, junto con la primavera,
cuando tenemos la única oportunidad de observar un nutrido grupo de especies
que, nidificando en latitudes norteñas, se dirigen ahora a tierras africanas
para invernar, utilizando nuestras comarcas únicamente como áreas de descanso durante
la migración.
Todavía
distinguimos un tercer grupo de aves: las invernantes. Por un lado diferenciamos
el conjunto de especies que incrementan con el contingente de aves de sus
poblaciones septentrionales, el número de ejemplares de esas mismas especies
que, en nuestra región, a consecuencia de las peculiaridades del clima, son
sedentarias. Y por otro lado, llegan también las especies estrictamente
invernantes, es decir, las que utilizan nuestras latitudes exclusivamente como
cuartel invernal.
Conforme
avanza la estación los invertebrados van reduciendo su actividad, disponiéndose
a pasar el invierno, según la especie, en fase de pupa o crisálida, huevo o
larva, o como adulto, generalmente entrando en estado de diapausia.
Anfibios y
reptiles, quien más quien menos con la tripa bien servida y las reservas al
máximo, buscan los escondrijos donde hibernarán.
También los
mamíferos se preparan para la llegada del invierno. Ratas y topillos, ardillas y ratones llenan sus despensas de
provisiones, mientras que lirones caretos, erizos, murciélagos y tejones, que
pasarán el invierno sumidos un profundo sueño, cuyas características
fisiológicas desechan la denominación estricta de hibernación, almacenan el
alimento en forma de grasas en su propio cuerpo.
Es el otoño
una buena época para la observación de estos mamíferos, ya que la necesidad de
buscar tanto alimento, prolonga sus horarios de actividad, no siendo raro
observar las especies nocturnas también durante el día, o mejor, la tarde.
Pero para
otras especies la llegada de los fríos es el comienzo de sus pautas de
emparejamiento y/o estrechamiento de lazos entre los cónyuges. Así, el buitre
leonado, el águila real y la perdicera dibujarán en el claro cielo de fines de
otoño las primeras acrobacias de sus paradas nupciales, anunciando el inicio
del nuevo ciclo reproductor. El búho real dejará sentir su más profundo ulular
en los riscos y barrancadas de nuestras sierras. Los gañidos y aullidos quejumbrosos
de los zorros encelados moverán a la superstición en la noche de los montes y
campiñas. Y en la quebradas y cresteríos escarpados, y en lo profundo del
bosque, quizás aún tengamos la suerte de escuchar, en las noches de luna llena,
el gruñir y bufar de los amoríos de nuestros últimos gatos monteses.
Durante este
otoño, la Sección de Zoología continuará con su tarea de control de las
poblaciones de aves rapaces, acuáticas y marinas, realizando censos de
migrantes y de invernada en numerosas localidades de la Comunidad Valenciana.
Asimismo, se llevará a cabo la vigilancia y control de técnicas ilegales de
caza y se visitarán diferentes enclaves de valor natural con el fin de observar
su fauna. Si te interesa participar en las actividades de esta Sección, escríbenos
al apartado de correos del GECEN o telefonéanos al (964) 66 41 25 (Víctor J.
Hernández - VALL DE UXÓ) ó (964) 13 90 32 (Benjamín Pérez - VALL DE ALMONACID).
IV
CAMPAÑA EN DEFENSA DE LAS ESPECIES PROTEGIDAS
Desde 1992 el
GECEN lanza anualmente, con motivo de la temporada de caza, la que ya se ha
convertido en la más clásica y veterana de nuestras campañas: la Campaña en
Defensa de las Especies Protegidas.
Durante estos
años se ha evolucionado desde la inicial campaña sólo en defensa de las aves de
presa, hasta las actuales y más completas, extendidas genéricamente a todas las
especies protegidas
El balance de
esta iniciativa no ha podido ser más positivo: por un lado, se ha difundido
ampliamente en la Comunidad Valenciana el papel de los predadores en los
ecosistemas, dejando también muy claro que el predador realmente es un aliado
del hombre y no un competidor como absurdamente se cree todavía. Por otro lado,
se han difundido los problemas de conservación de las especies protegidas, así
como la existencia de los Centros de Recuperación de Fauna de la Consejería de
Medio Ambiente (hoy, desatinadamente, de Agricultura y Medio Ambiente) hasta
entonces prácticamente desconocidos. Y por supuesto, tampoco hay que olvidar
que gracias a estas campañas hemos recogido con destino a los Centros de
Recuperación, más de un centenar de animales silvestres. Y esta cifra sólo se
refiere a los que han pasado directamente por nuestras manos, es decir, que la
cantidad de animales recogidos es mayor, puesto que en los carteles editados
también se incluían los teléfonos de la Consejería y del SEPRONA.
Durante las
sucesivas campañas también aumentó la participación de otras asociaciones,
cofinanciando el GER los carteles de las dos últimas ediciones y contribuyendo
también un número creciente de otras asociaciones y entidades conservacionistas
y culturales de las provincias de Castellón, Valencia y Alicante al reparto de
carteles y difusión de la campaña.
Para esta
cuarta edición, el GECEN ha dado un paso más en la colaboración con otras asociaciones, proponiendo a todos
los grupos de la Federación Ecologista de Castellón (FEC) su participación en
la elaboración de la campaña. En la pasada reunión de la FEC esta propuesta se
aprobó unánimemente.
En este sobre
encontraréis un ejemplar del cartel de la Campaña 95/96, que es una reedición
mejorada del de la anterior, en el cual ya está anotado el nombre y teléfono
del coordinador de la campaña en vuestra zona, al que se elige cada año en
función de su experiencia en el manejo de animales silvestres. Todos los
interesados en participar en esta campaña, podéis telefonearnos al (964) 13 90
32 (Benjamín Pérez - VALL DE ALMONACID), solicitándonos cuantos carteles
necesitéis.
Cada año,
miles de aves migratorias son recibidas en nuestras comarcas con toda una serie
de artimañas de caza no selectivas, todas ellas ilegales, aunque alguna vergonzosamente
permitida por la Generalitat Valenciana, alegando unos insostenibles argumentos
de tradicionalidad y freno a los daños en la cosecha olivarera, cuando el motivo
real es la impresentable claudicación de la administración ante ciertos grupos
de presión.
Desde la FEC
hemos comenzado una campaña contra la matanza indiscriminada de aves migradoras
protegidas, o cualquier otra por métodos ilegales. El material que la FEC va a
editar de apoyo a esta campaña es una reedición de un tríptico de APNAL, del
que pronto os remitiremos un ejemplar. En el mismo encontrareis más información
sobre el tema. Quien quiera contribuir a la difusión de la campaña, que no dude
en escribirnos o telefonearnos, pidiéndonos todos los trípticos que necesite,
al telf.: (964) 13 90 32 (Benjamín Pérez - VALL DE ALMONACID).
CAMISETA
DE LA SECCIÓN DE ZOOLOGÍA
La Sección de
Zoología acaba de editar una camiseta bajo el lema “Salvemos las Rapaces”,
dentro de nuestra constante labor de divulgación de una conciencia generalizada
en favor de este amenazado grupo de aves.
Las camisetas, en blanco o amarillo y de manga corta, con el diseño que aparece más arriba, tienen un precio de 1.300 ptas. para los socios y 1.500 para los que no lo son. Los pedidos, indicando la talla, se pueden remitir al apartado de correos del GECEN o, para mayor rapidez, llamar al telf. (964) 66 41 25 (Irene Hernández - VALL DE UXÓ). Los pedidos por correo subirán 250 ptas. por gastos de envío.