NOTA DE PRENSA

Castellón, 15 de noviembre de 2016.

 

LOS SALADARES CONSTITUYEN UNA ZONA HÚMEDA QUE ACOGE  BIODIVERSIDAD VEGETAL DE ESPECIAL INTERÉS.

 

GECEN ha remitido un escrito a la Conselleria solicitando el reconocimiento y delimitación de los saladares de Torrenostra., humedal situado al noreste del término municipal de Torreblanca (desde dicha urbanización hasta alcanzar el término municipal de Alcalà de Xivert, siempre siguiendo el litoral).

Tanto el planeamiento urbanístico del municipio de Torreblanca como el PATIVEL que clasifica parte de la zona como transitoria, es decir, 10 años para la ejecución del PAI previsto, Doña Blanca Golf, ignoran la existencia y valores que atesora el humedal.

Todo este conjunto de enclaves de Torreblanca, el litoral norte de Torrenostra, posee especial interés por la extraordinaria abundancia de especies convergentes del género Limonium: L. dufourii, L. girardianum, L. virgatum,  L. narbonense, L. densissimum... 

La Conselleria es sabedora de dichos valores que constan tanto en el Banco de Biodiversidad de la Comunidad Valenciana como en los numerosos informes propios y externos que posee. No hay pues excusa para la inacción más que la intencional.

Es necesario iniciar cuanto antes el proceso administrativo que delimite el humedal y planifique adecuadamente su gestión en base a los valores existentes e incluya la regeneración de las zonas degradadas por causas antrópicas.

Dicho suelo debe tener la protección que determina la legislación para todos los humedales, catalogados o no, clasificándolo como no urbanizable protegido y excluyéndolo de cualquier proceso o planificación urbanístico.

 

 

A LA DIRECCIÓN TERRITORIAL DE LA CONSELLERIA DE AGRICULTURA, MEDIO AMBIENTE, CAMBIO CLIMÁTICO Y DESARROLLO RURAL DE CASTELLÓN.

 

D. Francisco González Babiloni, con D.N.I. nº 18.963.223-E, actuando en nombre y representación del Grupo para el Estudio y Conservación de los Espacios Naturales (GECEN), con domicilio a efecto de notificaciones en Apartado de correos 1139, 12081 Castellón (España), comparece y

 

EXPONE que:

 

1. Tras la modificación legislativa del artículo 15 de la Ley 11/1994 de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Valenciana se consideran todas las zonas húmedas, catalogadas o no, como estrictamente protegidas.

2. La clasificación del suelo de los humedales será, atendiendo a la legislación vigente, de no urbanizable de especial protección.

3. Debido a que los humedales inventariados por la Conselleria en 1994 no han sido delimitados, entre ellos los saladares del norte de Torreblanca objeto del presente escrito, se complica enormemente la protección de estos.

4. En el caso del marjal norte de Torreblanca urge su adecuado reconocimiento y delimitación ya que se encuentra dentro de un planeamiento urbanístico que, de ejecutarse, sería catastrófico para el humedal.

5. Los valores que atesora son de sobra conocidos por la Conselleria ya que se ha informado en anteriores escritos y constan en el Banco de Biodiversidad. Resumiendo:

- Todo este conjunto de enclaves de Torreblanca, el litoral norte de Torrenostra, posee especial interés por la extraordinaria abundancia de especies convergentes del género Limonium: L. dufourii, L. girardianum, L. virgatum,  L. narbonense, L. densissimum... 

- En el libro “Vegetación litoral y cambios en el paisaje de la provincia de Castellón” (Premio de Ciencias Ciudad de Castellón, 1998), M.A. Gómez, J. Domingo y O. Mayoral, consta explícitamente la rica e interesante vegetación litoral y de la zona húmeda que la acoge indicándose...“al sur del tramo, casi en Torrenostra, se desarrollan saladares con una interesante vegetación (clases Limonietea y Arthrocnemetea), con Limonium densissimum y L. dufourii como especies más sobresalientes”.

 

Por todo ello,

 

SOLICITA que:

 

A) La Conselleria delimite, conserve y gestione el humedal de Torrenostra, situado al noreste del término municipal de Torreblanca (desde dicha urbanización hasta alcanzar el término municipal de Alcalà de Xivert, siempre siguiendo el litoral).

 

B) Se tomen cuantas medidas cautelares sean necesarias para evitar que el planeamiento urbanístico actual pueda afectar negativamente al humedal y a la biodiversidad que éste acoge. 

 

 

En Castellón de la Plana, a 15 de noviembre de 2016.

 

 

 

            Fdo: Francisco González Babiloni.

NOTA DE PRENSA

 

Castellón, 4 de noviembre de 2016.

 

EL PARANY DISMINUYE PERO NO MUERE.

 

ES NECESARIA UNA MAYOR VIGILANCIA PARA ACABAR CON LA ACTIVIDAD DELICTIVA.

Voluntarios de las asociaciones medioambientales han detectado, al menos, 32 paranys activos y se estima en más de 50 el número real.

Se sigue practicando esta caza ilegal tipificada como delito en el Código Penal tomando precauciones quienes la practican propias de furtivos, ocultando al máximo su actividad. Así, sólo utilizan mayoritariamente los reclamos a determinadas horas,  primeras y últimas horas nocturnas, y no todos los días lo que complica la detección y denuncia de los paranys si no se aumenta la vigilancia.

Las denuncias realizadas por las asociaciones ecologistas ante los agentes medioambientales, guardia civil y SEPRONA corresponden principalmente a los términos municipales con mayor práctica como Onda, Vila-real, Calig, Traiguera o Sant Jordi por citar algunos de ellos.

Pese a los intentos por recuperar las aves capturadas, como zorzales o currucas capirotadas, nada se ha podido hacer para evitar los perjuicios que la liga sintética causa sobre el plumaje, quedando las aves imposibilitadas para el vuelo después de la minuciosa limpieza.

El parany sigue siendo un problema no resuelto que afecta a la migración de las aves y, pese a los esfuerzos de las asociaciones ecologistas, la actividad delictiva persistirá en menor número pero enquistado de no producirse una mayor implicación de la administración.

NOTA DE PRENSA

Castellón, 11 de octubre de 2016.

 

EVITAR EL EFECTO BARRERA, LA MORTANDAD DE VERTEBRADOS EN CARRETERA Y LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA Y ACÚSTICA, ENTRE LAS PRIORIDADES.

La asociación considera imprescindible que cualquier infraestructura que se proyecte y pueda afectar al protegido humedal del Cuadro de Santiago cuente con  medidas correctoras medioambientales que minimicen eficazmente el impacto. Una evaluación ambiental objetiva de las repercusiones del vial proyectado es una necesidad inexcusable.

La primera medida es el diseño de un trazado que no elimine ni un metro cuadrado más del Cuadro de Santiago. Un humedal que ha estado amputado constantemente en las últimas décadas por el urbanismo e infraestructuras de todo tipo como los viales.

En segundo lugar el vial no debe suponer una limitación que afecte a la funcionalidad del humedal. Para ello hay que minimizar el efecto barrera, adoptar medidas para evitar la mortandad de, sobre todo, aves por atropello, disminuir el impacto paisajístico con la creación de una pantalla vegetal autóctona donde se precise y que, además, limite la contaminación acústica en lo posible y también evitar la contaminación lumínica a no ser por estricta necesidad de seguridad vial allá donde se precise.

Por último, la asociación considera imprescindible que la ampliación del vial no interfiera en la capacidad de inundabilidad natural del humedal; que bajo la excusa de ampliación del vial no se diseñe la desecación del Cuadro aunque sea de forma parcial. 

¿Quienes somos?

GECEN: Grupo para el Estudio y Conservación de los Espacios Naturales.

Una Asociación para la Defensa de la Naturaleza de la Comunidad Valenciana

Información de contacto

  • Apartado de Correos 1139
    12080 Castellón
  • gecen@gecen.net
  • 964 05 82 99 - 646 78 93 23